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Al Atalanta, no le alcanzó su juego de sacrificio (Imagen: EFE) - Foto: Agencias

¿Es el deporte justo?

Relata dos casos de equipos que hicieron todo deportivamente para triunfar pero cómo fueron liquidados porque “el deporte no se tienta el corazón”; son los casos del Atalanta, equipo de soccer italiano, y de los Suns, basquetbolistas norteamericanos

POR: Inti Brito S, Visitas: 284

Publicado: 16/08/20 08:54

 

Primero que nada, le quiero pedir que me permita apasionarme y se apasione conmigo, y que, si a usted le apasiona tanto los deportes como a mí, me acompañe a revisar lo que ha sucedido la última semana en el mundo deportivo.

Quiero centrarme en dos casos, el caso de los Phoenix Suns en la NBA (basquetbol) y el caso del Atalanta en la Champions League (futbol soccer).

Entonces retrocedamos un poco a como regresaron estos equipos después de la pandemia. Atalanta, un equipo de Serie A (liga de futbol italiana), con un proceso bastante bueno, quizá no con jugadores tan reconocidos, pero al final de cuentas con algo que a muchos equipos les falta en este momento, el Atalanta es un equipo con identidad, que sabe a que sale al campo y cada uno de los 11 jugadores sabe que es lo que le toca hacer y lo hace.

Equipo que ataca 90 minutos, cueste lo que cueste y que parece tener una identidad que te grita al oído “¿cuál cansancio?”, desde los primeros 45 minutos se logran ya ver playeras empapadas de sudor y cada jugador se mueve hacia el mismo lado, con la misma misión en mente: marcar un gol.

El equipo logra regresar con un rimo impresionante después de la suspensión de las ligas y logra quedar en tercer lugar en la Serie A clasificándose así para la Champions del año siguiente.

De esta manera y con todo lo anterior en mente, Atalanta salió el miércoles sabiendo que quizá en papel, que quizá en las apuestas, el PSG (París Saint-Germain, club francés) era mejor, pero sabía que el PSG tenía bajas y que no había espacio para el error. Así se jugaba el primer cuarto de final de la Champions League.

El Atalanta devoró a un PSG que no sabía ni de donde le llovían las pedradas, en contra de todo pronostico, el primer gol, el cual duraría solitario en el marcador 62 minutos, lo marcaría el Atalanta atendiendo a su estilo de juego al pie de la letra, desafortunadamente los jugadores no son de piedra y el cansancio cobra factura, lo que haría que alrededor del minuto 80 Atalanta comenzará a bajar su intensidad, mismo bajón que le costó dos goles del PSG en tiempo de compensación y por lo mismo le costaría la eliminatoria.

Pasemos de Lisboa a “la burbuja” en Orlando, donde la NBA, regresaba hace unos meses con un formato diferente, solo fueron invitados equipos que tuvieran chance de clasificar, ya que se jugaría una “mini temporada” de ocho juegos antes de los playoffs (las finales).

En la conferencia del Oeste, en la posición 11, entraban los Suns de Phoenix, que tenía todavía el chance clasificar, pero iban a tener que hacer un esfuerzo mayúsculo ya que su conferencia se iba a apretar en la pelea por el octavo puesto (el último para playoffs), con un argumento de juego sólido, estrategia bien planeada, agresividad y esta mentalidad de “underdogs”, los Suns salieron a arrasar con lo que sea que se le pusiera. Chico, mediano, grande o extragrande, nada detenía a Phoenix.

Así, los Suns jugaron siete partidos, mismos que ganaron, pasando por encima de Celtics, Clippers y quien sea formara, pero al mismo tiempo viendo de reojo a unos Portland Trail Blazers, que pese a no ir invicto como Phoenix había hecho las cosas lo suficientemente bien para ir hasta este punto en octavo lugar, y unos Memphis Grizzlies que pese a haber desempeñado un mal papel en la burbuja, su record anterior lo tenía en noveno lugar y aún en la pelea, evidentemente en el décimo, estaría Phoenix.

Desgraciadamente, llegó aquel jueves negro, que definiría todo, tres equipos en la pelea, mismo que jugarían el pasado miércoles, Suns necesitaba ganar y poder concretar su invicto en la burbuja, y una derrota, ya fuese Memphis o Portland. Phoenix hizo su trabajo y se consagraron los únicos invictos en la burbuja, pero Memphis y Portland hicieron o suyo igual. Y fue así como el equipo de 8-0 se iba de Orlando sin playoffs.

El deporte en general es lindo, es bello, es pasional. Pero para que esto pueda ser así, para que nosotros podamos disfrutar del espectáculo en los estadios, en las arenas, en nuestras televisiones, el deporte tiene que hacer el trabajo sucio, el deporte se mueve de manera independiente y arbitraria, no sigue hinchas, no sigue fans, no sigue porras, no sigue barras. El deporte es cruel, porque no se tienta el corazón al destrozar en alguna final o playoff al equipo que durante la temporada se ha logrado ganar el corazón de la gente, creo que nos ha quedado más que claro esta semana que el deporte no se tienta el corazón para terminar dinastías dentro de un equipo. Y también el deporte es rencoroso, porque tarde o temprano te cobrará los errores, lo que no hiciste o que dejaste de hacer, en ocasiones los cobra instantáneamente, en ocasiones tarda en cobrarlos, pero tarde que temprano los cobrará. Pero dentro de todo esto que nos brinda el deporte, lo que menos deberíamos buscar en él es justicia, porque el deporte no es justo, y por eso es lindo.