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Protesta contra crímenes de odio contra la comunidad LGBT + en la Ciudad de México - Foto: Haarón Álvarez/ObturadorMX

Más allá de la twitósfera: ¿Por qué este año el mes del orgullo no fue tan “gay”?

Estefanía Capdeville es una mujer joven experta en temas digitales y de equidad de género; describe su colaboración así: cada semana comparto las preguntas que me hago sobre el mundo, sus respuestas, sus países, la tuitósfera y más allá

POR: Estefanía Capdeville, Visitas: 467

Publicado: 30/06/20 08:52

Me refiero a gay en el sentido de hace 100 años, cuando significaba “alegre” o cheerful. 

Este junio de 2020 no tendremos las marchas llenas de colores, la fiesta enorme en cada ciudad en la que todos y todas podíamos ir con la ropa, los colores y los invitados que quisiéramos. Y no, no todo es culpa del covid-19.

Parece mentira pero esta celebración que parece ya parte de la identidad de la Ciudad de México no tiene ni 50 años que comenzó con los disturbios de Stonewall en Nueva York. Y, aunque en México tenemos marcha desde 1978, todavía existen Estados en nuestro país en donde las personas toman las calles en silencio y con el rostro cubierto.

En la misma marcha de la Ciudad de México, entre el confeti y la música, siempre hay colectivos que nos muestran la desgarradora realidad: en este país solo un sábado de junio está permitido ser LGBT+. Nunca olvidaré los ataúdes de cartón que mostraban las muertes por homofobia, transfobia y otras fobias absurdas, y los familiares de víctimas que llevan sus reclamos hasta el Zócalo esperando justicia.

La comunidad LGBT+ ha encontrado una manera única de combinar el dolor y a sus víctimas en una fiesta de colores que nos incluye a todas y todos. Y, desde mi punto de vista, es una manera muy mexicana de lidiar con el dolor.

Pero este año no tendremos marcha “presencial” debido a la pandemia de Covid. En su lugar, tendremos una marcha virtual con conciertos y dinámicas en redes sociales. Sin embargo, el ambiente en torno a esta celebración se siente poco festivo, poco cheerful, y vale la pena que aceptemos que, aunque ha sido un año difícil para todos, la comunidad LGBT la ha tenido especialmente difícil.

  • Alerta por nuestros derechos ¡no al retroceso! es el lema de la Marcha de este año porque este año la comunidad LGBT no ha contado con el apoyo institucional para que sus derechos sean reconocidos y garantizados. Por ejemplo, la Ley de Infancias Trans está en la congeladora en CDMX y continuamos sin una necesaria Reforma al Registro Civil capitalino para no pedir más trámites a las familias diversas en sus procesos de adopción. Claro, ni hablar de cómo van estos temas en los Estados.
  • Desabasto de medicamentos. Para las personas que viven con VIH, los problemas con el sistema de salud mexicano comenzaron mucho antes del Covid. Desde enero, la comunidad salió a las calles a reclamar que sus clínicas de salud no contaban con los retrovirales para surtir sus recetas. Entre idas y venidas, marcha y reclamos, el desabasto continúa y, para muchos, la única forma de conseguir medicamento es con una queja ante la Comisión Nacional de Derechos Humanos.
  • Violencia. México es peligroso para todas, pero aún más para las personas transgénero. A nivel mundial, tenemos el poco honroso segundo lugar en tasa de homicidio a personas trans. El tema tomó más fuerza en estas semanas por el presunto asesinato de la Doctora María Elizabeth Montaño, doctora y activista del Hospital Siglo XXI que desapareció saliendo de su lugar de trabajo y fue encontrada muerta en la carretera México-Cuernavaca.

Este año no va bien. Pero nos corresponde a todas y a todos preocuparnos por la Comunidad LGBT, porque, con o sin pandemia, y para el horror de muchos mochos, las personas diversas no vivimos en el bosque. La Comunidad LGBT es parte de nuestras familias, nuestras ciudades y nuestras vidas. Así que...¿qué vamos a hacer para estar mejor?

Para más ideas inconexas, en @yeyipolis