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El presidente Andrés Manuel López Obrador, en la conferencia de prensa de esta mañana - Foto: Presidencia

Gobiernos ricos, gobiernos pobres; todo depende de la información

Una sociedad informada es una sociedad empoderada; menos de un tercio de la población ejerce su derecho a este derecho; tener información nos ayuda a ser ciudadanos

POR: Aleida Alarcón, Visitas: 368

Publicado: 15/01/21 05:34

 

La pandemia continua y las políticas públicas no se detienen, a dos años de la administración federal, en donde el presidente Andrés Manuel López Obrador presenta con ahínco sus reformas constitucionales, ahora va por la desaparición del INAI; organismo público autónomo encargado de facilitar y garantizar el acceso de las personas a la información pública y el acceso y protección de los datos personales, promueve la cultura de la transparencia en la gestión pública y la rendición de cuentas del gobierno a la sociedad. 

Y se me viene a la memoria, una frase que estructure para un taller a servidores públicos del estado de Tlaxcala, “una sociedad informada, es una ciudadanía empoderada” y si bien es que el Instituto Nacional de Transparencia y Acceso a la Información, Protección de Datos Personales, creado en el año 2014, para el cumplimiento sobre la rendición de cuentas y transparencias sobre las finanzas públicas y las administraciones gubernamentales que todo ciudadano mexicano tiene derecho a conocer. Los mismos servidores públicos deben conocer referidos datos de todo el plan de gobierno, en sus tres niveles de administración.

Un individuo informado, puede dirigirse a sus gobiernos por las vías, instituciones y canales correctos a efecto de establecer esa comunicación sociedad-gobierno; para eficientizar los servicios y derechos que a éste le competen. Cuando una población conoce los procesos, procedimientos y reglamentaciones, sabe dirigirse y comunicarse con sus gobernantes, dándole el uso y operación idónea a las instituciones mismas.

En México aún nos falta mucho por establecer la cultura del uso de herramientas para solicitar rendición de cuentas y transparencia por parte de nuestros gobiernos; y es que, para muchas regiones del país, la prioridad es comer, la prioridad es tener servicios públicos y contar con territorios de optimas comunicaciones y un mercado económico para desarrollar a su comunidad.

Menos de un tercio de la población ejerce su derecho de solicitar información pública sobre sus gobiernos, no todos sabemos que presupuesto maneja cada institución o el techo financiero de cada programa, máxime cuando se es beneficiario, la cultura del asistencialismo aun permea en el territorio nacional; cada ventana de información que tienen los gobiernos, como ciudadanos estamos obligados a indagarla y saberla, para poder estar informados.

Es así como nos empoderamos, para presentar querellas o peticiones en colectivo para mejorar nuestros entornos, por decir el alumbrado público, agua potable y alcantarillado, áreas comunes de recreación, entre tantas más.

Como ciudadanos somos un mosaico de quejas y peticiones sin la base de la información misma, y cuando existen habitantes que buscan y piden datos para ser informados, la mayoría de los casos se queda en leída, sin procesarla para presentar una propuesta ciudadana y mejorar alguna política de gobierno, o reviran para ser usada en contra en tiempos electorales.

La agenda pública del presidente marca que tiene en puerta el proyecto de centralizar los organismos autónomos para ahorros financieros, algo que no deja un buen mensaje, más que el del retroceso. Como fue en el año 2012 cuando la policía federal se perfilaba a institucionalizarse y revira para convertirse en la Gendarmería (año 2014), dejando un vacío en el proceso de consolidación de una institución de fuerza civil, (fuera de los titulares o gabinetes que operaban a esa dependencia, el fin, crear una institución sólida para convertirla en política pública la seguridad pública) esto es grave porque estaremos en escenarios de los 70 sobre la opacidad de la información que generan los gobiernos, hay acertadas acciones políticas, pero la rendición de cuentas de cada Presidencia es obligatoria.

México entró en el ejercicio ciudadano replicando la dinámica que hicieron grupos interdisciplinarios de Bogotá, Colombia en 1997 con el programa Bogotá, ¿Cómo vamos? Que establecía mesas de trabajo para la evaluación sistemática y metódica de las políticas de gobierno de cada administración, esta oleada se inserta en el país con grupos de empresarios, expertos en economía y finanzas públicas.

México ¿cómo vamos? es un esfuerzo constante y continuo cuyo objetivo es definir metas para crecer y generar empleos a través del seguimiento puntual a diversos índices de coyuntura económica, el objetivo, el progreso social y que sea tangible el aumento del nivel de vida de los mexicanos.

Permítanme sugerir una lectura, para imaginar el escenario en que podemos llegar con la desaparición de organismos autónomos, donde la centralización del poder (económico, de información, de facultades constitucionales) nos llevaran a carecer de todo en escalonada.  “Los Orígenes del Poder, la Prosperidad y la Pobreza. De Daron Acemoglu y James A. Robirson” es una lectura que nos llevara a saber que tenemos historia y podemos aprender de ella; en unos de sus capítulos se redacta sobre la abismal diferencia de la riqueza y pobreza que se crearon en Corea conocido como paralelo 38 (del norte y del sur respectivamente) analiza que desde el gobierno se puede lograr esa inclusión para un desarrollo económico a través del emprendurismo; la iniciativa privada es clave para esto, ó la pobreza del pueblo a través de la centralización y desinformación  a sus ciudadanos.

“Las instituciones económicas inclusivas fomentan la actividad económica, el aumento de la productividad y la prosperidad económica.  Garantizar a tener derecho a la propiedad privada es crucial, ya que solamente quienes disfruten de este derecho estarán dispuestos a invertir y aumentar la productividad”. (Daron Acemoglu y James A. Robirson porque fracasan los países. Pp96)

Tener información nos ayuda a ser ciudadanos coadyuvantes de los gobiernos, ejercer el derecho a pedir datos sobre la administración pública y obtenerlos nos compromete a aportar desde nuestros espacios, como contribuyente, como parte de un colectivo y como integrante de una sociedad; con ello hacemos que esa relación del estado con su pueblo se comporte eficiente y en la obligatoriedad de ser entes privados aportar para que el flujo económico circule, siempre y cuando el sistema gubernamental otorgue los mecanismos para incentivar la actividad privada económica y crezca el desarrollo de la misma  sociedad.

Twitter: @aleidaad

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