Masiosare agencia de noticias

Margarita González Saravia durante su mensaje por sus dos años de gobierno en el Estadio Centenario. - Foto: Gobierno de Morelos

Tiempos Modernos: Margarita, dos años gobernando

El discurso por los dos años de gobierno de Margarita González Saravia dejó un mensaje de fuerza política, cierre de filas y consolidación de su administración.

Por: Jaime Luis Brito, Visitas: 89

Compartir la nota por:

Morelos amaneció este lunes con la resaca política del Estadio Centenario. No fue un informe, no fue un acto partidista, no fue un mitin: fue un ritual de legitimación. Un mensaje cuidadosamente construido para decir tres cosas: quién manda, por qué manda y cómo piensa seguir mandando.

La gobernadora eligió un escenario cargado de memoria —el Centenario, inaugurado en 1969— para recordar que gobernar también es ocupar simbólicamente el territorio. Y desde ahí desplegó una narrativa que ya es marca registrada de la 4T: la historia como columna vertebral del presente.

La historia como escudo

El discurso fue un recorrido por las cuatro grandes transformaciones: Hidalgo, Morelos, Juárez, Zapata, López Obrador y Sheinbaum. Una línea recta, sin fisuras, que coloca a su administración como heredera legítima de la lucha por la justicia social.

La gobernadora no improvisa: sabe que en Morelos la historia pesa. Y por eso la usa como ancla emocional y como blindaje político. La frase clave:

“Transformar no significa olvidar nuestras raíces.”

En política, las raíces también sirven para desactivar críticas y reafirmar identidad.

El balance: luces, sombras y silencios

En el terreno de los resultados, el discurso se movió con cautela. Solo una cifra dura: la reducción del homicidio doloso de 4.3 a 2.1 diarios, un descenso del 51%. Es un dato importante, pero insuficiente para un estado que sigue enfrentando violencia extrema, como lo muestran los hallazgos recientes en Tlalnepantla y Yecapixtla.

La gobernadora habló de:

  • Programas sociales: discapacidad, Corazón de Mujer, Pase Olín.
  • Infraestructura: escuelas, techumbres, captación de agua, caminos de saca.
  • Salud: ISSSTE Jojutla, Yautepec, Calero, Puente de Ixtla.
  • Educación: nueva universidad en Chinameca.

Es un catálogo amplio, pero el discurso evita entrar en terrenos donde la administración enfrenta cuestionamientos: crisis de movilidad, tensiones con el PT, violencia regional, gobernabilidad municipal.

El mensaje político: una advertencia

El cierre fue la parte más reveladora. La gobernadora dijo:

“Nunca nos dejaremos intimidar por nadie.”

No es una frase casual. Es una línea de contención. Una respuesta directa a los bloqueos del PT, a las presiones internas, a los grupos que han intentado doblar la voluntad del Ejecutivo.

Es también un mensaje hacia afuera: no habrá concesiones. Y hacia adentro: el gabinete debe trabajar con “humildad, honestidad y responsabilidad”.

En política, las advertencias públicas suelen ser el síntoma de batallas privadas.

El territorio como método de gobierno

La gobernadora insiste en un concepto: caminar el territorio. Honores a la bandera cada lunes, rendición de cuentas regional, presencia en comunidades.

Es una estrategia que busca contrarrestar la percepción de distancia burocrática y reforzar la idea de un gobierno cercano, humano y presente.

Pero también es una forma de control político: quien ocupa el territorio, ocupa la narrativa.

¿Qué deja este discurso?

Tres certezas:

  1. La gobernadora se asume como figura histórica, no solo administrativa.
  2. El gobierno entra a su tercer año con tensiones visibles, pero con una narrativa de fuerza.
  3. El mensaje del Centenario es un punto de inflexión: un cierre de filas y un aviso para quienes han intentado presionar al Ejecutivo.

Morelos entra a una nueva etapa: la de la consolidación política. Y el discurso del 3 de octubre fue la declaración formal de esa transición.

Epílogo

En el Estadio Centenario no solo se habló de historia. Se habló de poder. De quién lo tiene, de cómo lo ejerce y de cómo piensa defenderlo.

Y en los Tiempos Modernos, eso también es parte de la transformación.

Lo último

También podría interesarte